Tomás Torralbo: «Las matemáticas ayudan a describir el mundo de una manera perfecta»
Tomás Torralbo Stanciu es el estudiante que ha sacado la nota más alta de acceso a la universidad para entrar en la UAB en el curso académico 2026-2027, con un 13,920. Se matriculará en el doble grado de Física y Matemáticas. Le hacemos la entrevista por Teams. Contesta las preguntas desde un pueblo de Transilvania, en Rumanía, de donde proviene su madre y donde pasa parte del verano en familia.
«La ciencia sirve para hacer avanzar el mundo, pero ahora sobretodo hay que aplicarla con ética»
—Este año en las PAU el examen de matemáticas ha sido muy polémico porque se ha considerado muy difícil. De hecho, la nota media de los que lo han hecho ha bajado a 4,18, cuando el año pasado fue 6,12. ¿Qué opinas?
—Estoy de acuerdo. La verdad es que era largo y los enunciados de los ejercicios eran un poco enrevesados. Comparado con la prueba de otros años, noté que había un salto de dificultad importante. A mí no me dio tiempo a repasar los resultados. Lo terminé por los pelos. ¡En una hora y media no daba tiempo a terminarlo!
—Pero entiendo que a ti te fue bien, ¿no? ¿Qué nota sacaste?
—Sí, al final, me fue bien. Me creía que me había ido peor porque ya te digo que sufrí para terminarlo, muy justo de tiempo. Saqué un 10. Pero no me lo esperaba.
—¿Por qué has elegido la UAB para estudiar Física y Matemáticas, en concreto?
—El grado de Física y Matemáticas lo ofrecían la UAB y la Universidad de Barcelona. Y como yo vivo en Terrassa, me queda más cerca la UAB. Además, todos mis amigos del Instituto Torre del Palau de Terrassa irán a la UAB, e incluso mi padre también estudió allí.
—¿De dónde viene tu interés por el mundo matemático? ¿Alguien de tu familia te ha influenciado quizás?
—A ver, mi padre siempre ha sido de letras, y mi madre hizo inglés, pero a ella le gustan mucho las matemáticas. En casa, desde pequeños hacíamos muchas actividades con números, he participado en competiciones y en las pruebas Cangur, etc. Y al final, por interés propio, fui descubriendo este mundo, y mi madre me acompañó.
—¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba este mundo?
—Siempre me ha gustado, desde pequeño. Pero sobre todo fue cuando llegué a la ESO, que descubrí que había todo un mundo alrededor de las matemáticas muy interesante. Es que las matemáticas no son solo números, hay mucho más detrás...
—¿Puedes hacer una declaración de amor, ahora y aquí, a las matemáticas?
—Sí, por supuesto. Para mí, las matemáticas representan ideas y conceptos, es la manera más básica y pura de describir lo que nos rodea. Y es lógica también. Nos ayudan a describir nuestro mundo de una manera perfecta y con un modelo exacto. A mí me gusta este tipo de belleza.
—¿También te sientes igual de atraído por la física?
—Sí, con ambas puedes describir el mundo. En mi caso, la física la he descubierto sobre todo en el último curso de bachillerato. He visto que englobaba muchos más temas de lo que yo mismo pensaba.
—¿Tienes algún referente en este mundo de la física y las matemáticas: libro, profesor, conocido, serie o película?
—Supongo que tengo muchos referentes diferentes. Uno importante, por ejemplo, es un amigo que está haciendo el doble grado también en la UAB, en tercero, y me ha explicado muchas cosas de los estudios. Supongo que él es el que me ha hecho decantarme por estos estudios. Pero desde siempre me ha interesado este mundo: he leído libros, he visto muchos vídeos por YouTube y documentales de temas de física... Por eso digo que no tengo un solo referente, sino un conjunto.
—¿Se puede mejorar el mundo con ciencias como la física y las matemáticas?
—Sí, por supuesto. Creo que la ciencia, en general, sirve para hacer avanzar el mundo, pero debe aplicarse con ética. La ciencia debe servir para todas las personas, y no solo para los intereses de los poderosos y los ricos.
—Cuando dices esto, ¿te refieres a tener cuidado con la IA, por ejemplo?
—Sí, sí, estamos en un momento delicado. Hay que tener mucho cuidado porque ahora mismo no se está regulando la IA y se puede usar para cosas negativas para la población, como espionaje, delincuencia, etc.
—¿Cuáles son tus expectativas de la universidad? ¿Qué te gustaría encontrar en la UAB?
—Querría aprender más cosas sobre todo y también cambiar un poco de ambiente, fuera del instituto, conocer gente nueva, estar con gente que estudie lo mismo que a mí me gusta, etc. En definitiva, estudiar lo que me gusta y descubrir nuevos mundos y nueva gente.
—¿Qué aficiones tienes?
—Me gusta leer, tocar la guitarra un poco, jugar a juegos de mesa y a videojuegos con los amigos, cosas así.
—¿Qué te gustaría hacer profesionalmente cuando termines los estudios?
—Pues no lo sé, no lo tengo claro todavía, la verdad. Quizás algo de investigación, pero no lo sé, no lo he pensado. Supongo que tengo tiempo para descubrirlo a lo largo de estos años en los que haga la carrera.
—¿Para conseguir estos resultados tan excelentes cómo lo haces? ¿Qué consejos darías a estudiantes para la selectividad, o en general?
—Yo creo que al final las PAU son como un repaso de todo el curso de segundo de bachillerato. O sea que, si al final llevas bien el curso, lo llevas todo al día, estás atento en clase y entiendes los conceptos y luego en casa lo repasas todos los días un poco, te irán bien.
—¿Hay algún secreto para conseguir buenos resultados?
—El secreto está en trabajar a lo largo de todo el curso, y no dejarlo todo para las últimas semanas antes de los exámenes.
—Has estudiado la ESO y el bachillerato en el Instituto Torre Palau de Terrassa. ¿Has quedado contento?
—Sí, muy contento. Es un instituto donde he hecho muchos amigos y ha sido una muy buena etapa de mi vida. He tenido mucha suerte también con los profesores que me han ayudado a lo largo de todos estos años. Y también he tenido mucha suerte con los amigos que he hecho. Hay muy buen ambiente en el centro, muy buen rollo.
—Deben de estar orgullosos de que de un instituto público haya salido un estudiante tan excelente.
—Sí. Pero es que la nota no tiene nada que ver con si el centro es público o privado. Lo importante es que la pública todavía educa bien, y se debe proteger y cuidar el sistema educativo público para que la calidad no decaiga. El profesorado ha protestado en los últimos meses y yo creo que hay que escucharlo y mejorar sus condiciones, porque es esencial que tengamos un buen sistema de educación pública. Yo le doy total apoyo en este sentido.
—¿Has tenido muy buenos profesores, pues?
—Sí. Muy buenos. En mi caso, los de ciencias, matemáticas, física y química son los que más me han marcado porque es mi pasión, pero, en general, del resto de las materias, también.
—Has dicho que te gusta mucho leer. ¿Qué libro estás leyendo ahora?
—Ahora mismo estoy leyendo Canción de hielo y fuego, del autor de Juegos de tronos. Diria que la traducción es esta.
—¿En qué idioma lo estás leyendo?
—En la versión original, en inglés.
—¿Te está gustando?
—Sí, me está gustando mucho. La verdad es que siempre me ha gustado mucho este género de fantasía. El Señor de los Anillos es uno de mis libros preferidos, por ejemplo.
—Para celebrar estos buenos resultados y antes de empezar la universidad, ¿harás algo especial este verano?
—Estábamos pensando con los amigos si podíamos hacer un viaje, pero todavía no tenemos claro si será este año o el año que viene.