Las azoteas municipales de Barcelona podrían producir el 31% de los tomates consumidos en la ciudad
Un estudio publicado en Cities por investigadores del ICTA-UAB con la colaboración de la Unidad de Transferencia de Conocimiento del CRM, estima que 65 hectáreas de cubiertas de los edificios municipales podrían suministrar el 31% de los tomates que se consumen en Barcelona al año.
Barcelona cuenta con 65 hectáreas de azoteas distribuidas en 437 edificios públicos que podrían albergar huertos urbanos sin tener que realizar apenas modificaciones en los inmuebles. El estudio cuantifica qué cantidad de alimentos se podría producir si estas azoteas se habilitaran con invernaderos destinados al cultivo.
Los resultados muestran que, un solo ciclo de cultivo de tomate permitiría producir 8.866 toneladas, lo que equivale al 31% de las 28.549 toneladas que consume la ciudad anualmente. Los datos son relevantes si se tiene en cuenta que la superficie de azoteas municipales analizada representa tan solo el 0,64% de los 101,4 km² que cubren los edificios de Barcelona.
El trabajo está firmado por Diego Maximiliano Macall, Xavier Gabarrell Durany y Sergio Villamayor-Tomas, del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA-UAB), junto con David Romero i Sànchez, de la Unidad de Transferencia de Conocimiento (KTU) del Centre de Recerca Matemàtica.
Para Macall, los sistemas agroalimentarios que abastecen actualmente las ciudades son complejos y están cada vez más expuestos tanto al cambio climático como a las tensiones geopolíticas. «Acercar parte de la producción al punto de consumo fortalece la seguridad nutricional y alimentaria», afirma. Las cubiertas de Barcelona constituyen una superficie que ya existe y que, en su mayor parte, no se utiliza.
Sin embargo, Macall se muestra cauto y asegura que la agricultura urbana no va a sustituir a la agricultura convencional. “El estudio tampoco defiende que deba hacerlo, pero sí podría ser es un elemento más de un sistema agroalimentario más diversificado y resiliente, siempre que cuente con el respaldo de las políticas públicas”, indica.
El estudio analiza tres cultivos: tomate, pimiento y lechuga. Macall explica que la selección responde principalmente a la viabilidad agronómica dentro de un invernadero y al rendimiento económico por metro cuadrado para el agricultor. El tomate y el pimiento dominan la horticultura intensiva bajo plástico en Almería, donde juntos representaron el 63,2% de las 33.250 hectáreas bajo cubierta en la campaña del año 2022-2023; además, ensayos previos en un invernadero integrado en un edificio cerca de Barcelona habían demostrado que la lechuga también responde bien en estas condiciones. Desde el punto de vista de la demanda, los tres ocupan puestos destacados entre las veintiuna hortalizas más consumidas en Catalunya, según el Panel de Consumo Alimentario en los Hogares publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
«España tiene algunas de las mejores estadísticas de consumo alimentario que he visto», afirma Macall, quien ha trabajado previamente en Canadá y Estados Unidos. «Eso facilitó enormemente el trabajo y nos dio una gran confianza en la calidad de los datos».
El asunto tiene además un contexto político. El Gobierno de la Generalitat de Catalunya se ha fijado como objetivo alcanzar un 50% de autoabastecimiento alimentario para el año 2030, y planea ampliar la superficie de cultivo a cielo abierto dedicada a hortalizas, lo que muy probablemente se haría a costa de tierras dedicadas actualmente a cereales y en parcelas con condiciones agronómicas poco favorables para la producción hortícola.
El tomate genera 9,82 € de ingresos por metro cuadrado cosechado, frente a los 3,47 € del pimiento y los 0,28 € de la lechuga, por lo que cualquier distribución guiada por la rentabilidad económica se concentra fuertemente en un solo cultivo.
Los investigadores analizaron diferentes escenarios. En el primer escenario, la totalidad de las 65 hectáreas están dedicadas al tomate, produciendo 8.866 toneladas, el rendimiento más alto de los tres casos. El segundo aplica un modelo de programación lineal que reserva el 60% de la superficie al tomate -reflejando su cuota de consumo respecto a las otras dos hortalizas- y asigna los 260.000 metros cuadrados restantes al siguiente cultivo más rentable. Este escenario produce 5.320 toneladas de tomate y 1.014 toneladas de pimiento, sin asignar espacio alguno a la lechuga. El tercero distribuye el espacio en proporción al consumo (60% para tomate y 20% para cada uno de los otros dos), obteniendo 5.878 toneladas de tomate, 507 toneladas de pimiento y 78 toneladas de lechuga, sumando un total de 6.463 toneladas.
El estudio analizar un caso más conservador, en el que las autoridades municipales solo permitiesen instalar invernaderos en una fracción de la superficie disponible. Si se instalara un invernadero de 90 m² en cada uno de los 437 edificios aptos -utilizando el 6% de la superficie total disponible-, la producción caería a 535 toneladas de tomate, 153 toneladas de pimiento y 24 toneladas de lechuga. Ese 6% de la superficie produce aproximadamente el 6% de lo que rendirían las 65 hectáreas completas, lo que representa menos del 2% del consumo anual de tomate de la ciudad.
Un modelo de optimización no se detiene en la idea de que la agricultura urbana pueda valer la pena: establece cuánto se podría producir, qué cultivos deberían priorizarse y cómo debería distribuirse el espacio disponible. Esos resultados pueden ponderarse frente a usos alternativos de esas mismas azoteas, como la instalación de placas fotovoltaicas, la recogida de agua de lluvia o la creación de espacios verdes. El valor, según Macall, reside en «transformar preguntas muy complejas en información que se pueda comparar, evaluar y, en última instancia, utilizar para tomar mejores decisiones».
Artículo de referencia: Macall, D. M., Gabarrell Durany, X., Villamayor-Tomas, S., & Romero i Sànchez, D. (2026). A food system innovation: Vegetable production in rooftop greenhouses in Barcelona. Cities, 171, 106698. https://doi.org/10.1016/j.cities.2025.106698